Cómo Limpiar Tu Guitarra

Vamos a ver de forma básica como debemos de afrontar esas tareas de mantenimiento, o bien recuperación de una guitarra que hace años que no tocamos y necesita una buena puesta a punto de limpieza.

De la misma manera nuestra guitarra, la que usamos con más frecuencia, requiere de unas tareas básicas de limpieza cada vez que la usamos y de un pequeño mantenimiento que es apropiado hacer cada vez que realizamos un cambio de cuerdas, para que de esta forma tengamos el mástil despejado.

Por supuesto, si lo que vamos a hacer es “restaurar” y poner a punto una vieja guitarra, es fundamental que esta lo merezca, es decir, que la estructura de la guitarra se encuentre en buena disposición y estado para la labor que vamos a realizar. El mueble correcto, el mástil en su sitio o con posibilidad de llevarlo al punto adecuado mediante un buen ajuste del alma, que no existan partes agrietadas ni con roturas dignas de mención. A veces incluso nos podemos encontrar con una vieja guitarra, con tantos años ya sin uso, y con un alma impracticable pues se muestra dura y con pocas posibilidades de ajuste, incluso a veces hecha una auténtica pieza con la madera del mástil y totalmente agarrotada.

Otro punto importante es el estado de la electrónica de nuestra guitarra, que los circuitos están bien y que los potenciómetros no tengan “chirríos” que no seamos capaces de limpiar con el producto adecuado pues estén ya demasiado acentuados. Si son recuperables, con un limpiador de potenciometros 0% de residuos, o a lo más el 1% para intentar arrastrar la suciedad, pero no más.

Si todo lo comentado esta correcto, y merece la pena proceder a esta limpieza y recuperación de nuestro instrumento, no queda más que ponernos manos a la obra.

Manos a la Obra

Nos buscamos un buen espacio de trabajo adecuado, limpio y con buena luz. Encima de la mesa que hayamos destinado para ellos, es aconsejable poner una toalla con el fin en primer lugar de que la guitarra quede bien asentada sobre una superficie blanda, y por otra parte evitar arañarla. Ni que decir tiene que deberemos de buscar algo para apoyar el mástil y que no quede al aire. Una caja no muy alta con un paño encima será suficiente.

Vamos a Cortar las Cuerdas

Ya lo tenemos todo dispuesto, y lo primero que haremos es quitar todas las cuerdas de nuestra guitarra. Lo más aconsejable es aflojarlas lo suficiente para poder cortarlas por la parte del clavijero o pala, mientras sujetamos el tramo largo de la cuerda que va hasta el puente. La parte larga cortada la sacaremos con cuidado del puente aguantando la cuerda de manera que no se “pasee” libremente por el cuerpo de la guitarra mientras la quitamos, pudiendo arañar a placer el cuerpo del instrumento. La parte pequeña cortada, que ha quedado aún enrollada a las clavijas, las desenrollaremos con cuidado y las quitamos.

Ojo, que si nuestro puente por ejemplo es un puente Tune-O-Matic, tipo Les Paul, este quedará totalmente suelto en el momento que quitemos nuestra última cuerda.

Hasta aquí, el proceso es idéntico para restaurar una vieja guitarra que para hacer tareas de mantenimiento de nuestra guitarra habitual. Ahora dependiendo del proceso que deseemos llevar a cabo, necesitaremos más material de mantenimiento, o simplemente un poco de aceite de limón o de parafina al 5%, para dejar lustroso nuestro diapasón y el mueble de nuestra guitarra. Si nuestro caso es muy extremo, un pequeño aspirador seguramente nos ayudaría bastante.

Limpiando el Mueble

Lo primero que vamos a hacer es una limpieza general del mueble o cuerpo de la guitarra. Inicialmente y si la suciedad es tal que lo requiera, haremos uso de un pincel seco y muy suave para quitar la acumulación de polvo por todos los sitios y huecos, sobre todo los más escondidos. Una vez quitado el grueso del polvo, nos bastará con un poco de jabón de manos, diluido en agua. Será suficiente unas gotas de jabón en un baso de agua, remover y listo. Con un paño humedecido (ojo, humedecido, no empapado), limpiamos bien todo el cuerpo de la guitarra, para quitar esa suciedad acumulada.

En el caso del mástil, incluso cuando se trata de nuestra guitarra habitual, por muy cuidadosos que seamos con la higiene antes y después de tocarla, es normal que se acumule junto a los bordes de los trastes suciedad debido al sudor de nuestros dedos.

Limpieza del Diapasón

Cuando la suciedad es extrema: En estos casos va a ser necesaria la ayuda de una lana de acero de un finísimo calibre (repito, finísimo). Cuidado en este punto con los diapasones de Arce, pues puede nuestra madera perder color. Frotar con suavidad, y no usar la lana como si estuviéramos lijando un mueble. Pasados este punto, que como he comentado es para casos extremos, y no una labor periódica de mantenimiento, pasamos al siguiente.

No quiero generalizar aquí con la forma de limpiar, pues quiero diferenciar bien entre los diapasones de Arce (Maple) y los de Palorosa, Palosanto o Palisandro (Rosewood) o Ébano (Ebony).

¿Queremos pulir los trastes del diapasón?

Esta es otra tarea que normalmente no vamos a realizar, salvo casos extremos de una guitarra ya realmente en mal estado. Si la cosa vemos que está bastante crítica, es siempre aconsejable de acudir a un profesional, en este caso a un Luthier para que nos aconseje y nos la ponga a punto. Si decidimos seguir adelante y deseamos pulir un poco esos trastes ya ennegrecidos, disponemos en el mercado de algunos productos para ello específicos que podemos adquirir en nuestra tienda habitual de música, o bien realizar esta labor con productos estandares limpiadores de metales.

Por ejemplo el Brasso y el Tarni Shield contienen un líquido desoxidante y sustancias para pulir el metal raspando el óxido y dejando una película contra la oxidación. Para realizar esta labor, deberíamos o mejor dicho debemos de agenciarnos una cartulina no muy fina, y realizar una plantilla que sólo nos muestre el traste y nos proteja el diapasón mientras nos empleamos con estos. Ni que decir tiene que esto es una labor que debemos de realizar con gran esmero y por supuesto sin ninguna prisa por acabar. En estos casos el socorrido cuter nos vendrá qu eni pintado para realizar esa hendidura en nuestro cartón que proteja nuestro diapasón cuando estemos puliendo los trastes.

Limpiando y nutriendo nuestro diapasón

Diapasón de Arce

El diapasón de Arce lo encontraremos normalmente barnizado (como el resto del cuerpo). Su limpieza la podemos hacer igualmente con el agua jabonosa que tenemos preparada, humedeciendo nuestro paño y frotando uno a uno los trastes. Aquí vamos a tener que frotar con energía, sobre todo en los bordes de los trastes que es donde se acumula la suciedad. Con esto es más que suficiente para dejarlo perfectamente limpio. Otra cosa es que podamos tener arañazos en el barniz del diapasón, en los que se acumula suciedad y presentan un aspecto sucio y oscuro. Aquí podemos pensar que es parte de la esencia y del bagaje de nuestro instrumento, y no os falta razón, pero hay quien prefiere limpiar estos restos. Para ello no bastará el agua jabonosa, y tendremos que utilizar agua con un poco (ojo, un poco) de amoniaco diluido para su limpieza.

Diapasón de Palorosa o Ébano

Cuando nuestro diapasón es de Palorosa o Ébano, este requerirá otro tipo de limpieza e hidratación. Recurriremos al Aceite de Limón o bien Aceite de Parafina al 5%. Con unas gotitas sobre nuestro diapasón, frotaremos enérgicamente con el paño para quitar toda la suciedad acumulada en los trastes. Una vez todo limpio, unas últimas gotitas y un paño limpio y seco nos servirá para dejarlo perfectamente hidratado (cuidado, esto no quiere decir que lo dejemos empapado, en absoluto. Todo debe de quedar perfectamente seco después de frotar nuestro paño).

Llegados as este punto, ya tendremos nuestro mástil, trastes y diapasón bien limpios y acondicionados. Hay que tener en cuenta que el mástil está en movimiento debido a la tensión de las cuerdas, cambios de temperatura, ajustes del alma… y para ello es necesario lo tengamos a punto e hidratado para que no se produzcan grietas en estos procesos.

Cromados y Herrajes

¡No!, no me he olvidado de limpiar los cromados y los herrajes de nuestra guitarra, tanto sean dorados como plateados. Y para esto no tenemos que utilizar ningún otro producto nuevo especial. ¡Ya lo tenemos!. Sí, el aceite de parafina 5% es ideal para limpiar todos los herrajes, por supuesto incluidas nuestras pastillas. Una gotita en un paño limpio y seco, y a frotar en nuestros herrajes. Veremos como quedan de brillantes y bien acabados, y lo más importante aún, este aceite proveerá a nuestros metales de una fina capa anticorrosión.

Mis herrajes están en un estado crítico. Eso entonces es otra cosa, que no tiene absolutamente nada que ver con lo anterior. Una cosa es el mantenimiento y otra cosa la recuperación de herrajes que están ya en muy mal estado. Si el conjunto completo de nuestro instrumento bien merece poder cambiar unas pastillas, o un clavijero o el puente, cuando sea necesario, la inversión será bienvenida, pero en el caso contrario de que tengamos un cuerpo que no merezca la pena gastaros un duro, entonces debemos de conformarnos por una buena limpieza y no gastar ni un solo céntimo en un instrumento que no lo merece, más que lo sentimental de conservarlo como buenamente podamos.

A veces invertir en unas buenas pastillas, por ejemplo, para una guitarra que no merece la pena, pues igual costó lo mismo que las pastillas, no tiene mucho sentido.

Pero como se trata de recuperar herrajes en mal estado, tendremos que recurrir a productos antioxidantes, que son bastante más fuertes que lo que hemos estado utilizando. Por supuesto esos productos bajo ningún concepto debemos de utilizarlos en herrajes en buen estado, pues lo que podemos hacer es deteriorarlos. Para una recuperación, esta opción, para un mantenimiento y prevención para no llegar a estos extremos, lo explicado anteriormente, es decir, aceite de parafina.

Muy importante para todo lo que hemos estado comentando en la puesta a punto de nuestra guitarra. Productos con Silicona = NO, productos con parafina = SI. No utilizar nunca productos que contengan silicona para aplicarlos a nuestra guitarra, siempre aceite de limón o de parafina 5%. No os asusteis con esto de la parafina ¿donde la encuentro?, ¿donde puedo comprar este producto?...¡muy fácil!. Acudír a vuestra farmacia habitual y la pedís. Así de simple.

Ya tenemos la guitarra lista y preparada para poner unas nuevas cuerdas.

Un consejo que a muchos le puede causar risa… da igual. Antes de coger vuestra guitarra, lavaros las manos para quitar la grasa y el sudor.

Después de tocar, dedicar solo unos minutos a limpiar un poco la guitarra, sobre todo el sudor del antebrazo en el cuerpo de la guitarra, las cuerdas, y el sudor que hemos dejado en el mástil. No necesitaremos más de 5 minutos para esto, y siempre tendremos la guitarra bien cuidada.

Hay quien confunde una guitarra con aspecto Vintage, con una guitarra llena de suciedad (podría haber elegido otra expresión, que ya he escuchado con cierto horror muchas veces).

Ánimo a todos y hacer pequeñas taréas con tu guitarra como estas, te ayudará a entenderla mejor, a conocerla mejor, y seguro a quererla más aún de lo que ya la quieres. La satisfacción cuando se acaba el trabajo es grande y es que... son muy agradecidas.

¡Ha Merecido la Pena!