Conoce el Mástil de tu Guitarra

Voy a intentar humildemente desengranar todos los aspectos que deberíamos al menos conocer acerca del mástil de nuestra guitarra eléctrica. Probablemente para la mayoría puede parecer un artículo bastante aburrido, como todo lo que sea teoría, pero os aseguro que con una simple lectura os ayudará a conocer mucho mejor vuestro instrumento, y sobre todo a tener un juicio de valor a la hora de adquirir una nueva guitarra. Son factores que los menos iniciados en el tema ni se plantean e incluso pueden ignorar a la hora de la compra de una nueva guitarra.

La importancia de conocer todos estos valores, así como la de mantener nuestro mástil, y sobre todo la parte vital de este que es el diapasón, en buen estado es fundamental para el guitarrista ya iniciado. Respecto a la limpieza y mantenimiento del diapasón tenéis un artículo dedicado a ello en nuestra sección de Taller: Limpieza de nuestra guitarra.

Quiero hacer hincapié en el hecho de que el mástil de la guitarra está “vivo” y en constante movimiento debido tanto a la tensión de las cuerdas como de los cambios de temperatura, y por estos motivos debe de estar siempre a punto. Aconsejamos el artículo anterior que trata de todo esto.

Por simplificar un poco voy a dividir el mástil en dos partes básicas que son el brazo y la pala o clavijero. No voy a entrar en detalles en las partes del clavijero ni en los tipos que hay pues esto es más irrelevante, salvo que debemos conocer que existen mecanismos de bloqueo de cuerdas en aquellos modelos generalmente con Trémolo flotante en el puente. Ni que decir tiene que la pala alberga el clavijero y la cejuela.

La cejuela

Es de vital importancia, tanto en su construcción como en el material con el que está construida, pues tanto afectará a la altura de nuestras cuerdas a lo largo del diapasón como al sonido de estas, dependiendo del material del cual esté construida.

Y como antes dije que iba a dividir el mástil en dos partes básicas (brazo y pala), y antes de que nadie se raje las vestiduras, no me he olvidado de las piezas más importantes integradas en el brazo: El Alma y el Diapasón.

El Alma

Pieza la cual no vemos (consiste normalmente en una varilla de acero), que atraviesa nuestro mástil por el interior de la madera de principio a fin, y se encarga mediante su correcto ajuste de mantener el mástil con la curvatura adecuada en función de la tensión de las cuerdas y de los cambios de temperatura que le afectan sobremanera. De forma prácticamente generalizada, el ajuste del alma se realiza por una abertura desde nuestro clavijero, tras la cejuela.

El ajuste y altura correcta de nuestras cuerdas es motivo de un artículo dedicado a ello. Por supuesto, es muy delicado el ajuste del alma de nuestra guitarra sin conocimiento del tema. Para ello os aconsejo que lo pongáis en manos de un lutier o personal cualificado.

Y por último comentar que el ensamblaje del mástil al cuerpo puede ser de dos formas: encolado o atornillado. En este sentido hay dos marcas claramente diferenciadoras durante mas de medio siglo como son Fender y Gibson. La primera siempre se ha caracterizado, entre otras cosas, por sus mástiles atornillados, y Gibson siempre ha apostado por los mástiles encolados.

La escala

Voy a intentar explicar la siempre compleja medida de la escala de una guitarra. Se conoce por escala la longitud útil, por decirlo de alguna forma, de la cuerda. Es decir, la longitud de la cuerda desde la cejuela hasta la selleta del puente. Partiendo de esta base, esta longitud será la que determine la posición de los trastes.

Por consiguiente y puesto que la separación de los trastes viene dada por esta longitud, si la longitud de escala es mayor los trastes se encontrarán más separados entre sí. Esto en los trastes más agudos es totalmente inapreciable, y salvo un nivel profesional alto dudamos que la facilidad de tocar venga determinada por este factor. Si que es importante en este sentido el grosor de los trastes y el radio de nuestro diapasón para que nos resulte más fácil y cómodo tocar en la zona alta del mástil. Véanse los siguientes puntos que vemos en este mismo artículo.

Por lo general, las escalas de 25,5 llevarán 24 trastes y las de 24,75 llevarán 22, pero no sirva esto para pensar de forma generalizada que el número de trastes depende de la longitud de la escala.

Volviendo de nuevo a las marcas históricamente competidoras y que en cierto modo han marcado las pautas de referencia, Gibson tradicionalmente ha usado escalas de 24,75″ (63 cm) y 22 trastes, mientras que los mástiles de Fender tienen 21 trastes en 25,5″ (65 cm).

Por supuesto que en otras grandes marcas vamos a encontrar escalas diferentes y variaciones, pero la línea estándar siempre la han marcado los dos grandes dinosaurios de la guitarra eléctrica.

Visto todo lo que hemos ofrecido, es lógico que al final surja la gran duda y, porque no, la pregunta del millón. ¿Qué escala hay que elegir?... No me quiero escapar por la tangente, pero obviamente notaremos de alguna forma que nos encontraremos más cómodos con una que con otra. Estamos hablando de tan sólo 2 centímetros de diferencia entre los 63 y 65 cm de las escalas más habituales. Por supuesto y como en todo en la vida, cada una de las escalas tienen sus defensores, y quien ya se ha acostumbrado a una es probable que no se encuentre cómodo con al otra.

La comodidad y la adaptación de un mástil a las preferencias de cada uno

Ya vistos estos conceptos que hemos apuntado, vamos a ver ahora aquellos parámetros que determinan en cierto modo la comodidad de un mástil según las preferencias de cada guitarrista. Cuando cogemos una guitarra por vez primera y la sensación inmediata es “que cómodo me encuentro tocando esta guitarra”… parece como si lleváramos tocándola toda la vida, la adaptación, la sensación entre la guitarra y nosotros… ¡Pero que curioso! En ese mismo momento y esa misma guitarra la coge cualquier amigo nuestro y puede que se sienta incómodo con ella. Ese cúmulo de sensaciones que nos transmiten las guitarras nada más entrar en contacto con ellas viene determinado por los factores que vamos a ver a continuación: El perfil del mástil, el radio del diapasón, y en menor medida pero también importante los tipos de trastes que tiene esa guitarra.

El perfil

El perfil del mástil es la vista que nos presenta un corte transversal del mismo. Esta vista nos haría visible su grosor y la curvatura de lado a lado. Hablaremos siempre de mástiles simétricos. Existen mástiles asimétricos y customizados por lutieres con espectaculares y estudiadas adaptaciones, pero es un terreno en el que no vamos a entrar.

Existen numerosos tipos de perfiles pero generalizando podemos resumirlos en forma de “U”, “C” y “V”. El que se aleja un poco más de los tres es el formato V, pues el U y el C son muy similares salvo que este último es más redondeado, siendo el U más plano. También se considera otro estándar que es el “D”, que es el Modern Flat Oval, en cierto modo similar a la C y se asimila a la forma de un bate de béisbol.

Los fabricantes suelen ofrecernos opciones de distintos perfiles de mástiles en sus guitarras para que se adapten a los gustos y comodidad de cada uno, en base al tamaño de la mano.

El problema cuando por ejemplo probamos una guitarra en cualquier establecimiento, es que ese tiempo breve que estamos con ella nos puede falsear la sensación que nos ofrece. Vamos a intentar explicar esto brevemente: un perfil estrecho, o sea un mástil delgado, lo encontraremos inicialmente muy cómodo pues nos permitirá llegar a todos los trastes con mucha facilidad. ¡Qué cómodo!... ¡pues sí y no! Esta facilidad inicial probablemente nos obligue a flexionar más de la cuenta las articulaciones y nuestros dedos para tocar. Cuando llevemos un buen rato tocando empezaremos a sentirnos incomodos y lo que es peor, molestos y doloridos.

El otro extremo sería que el mástil fuera bastante grueso y la mano se adaptará muy bien a esa anchura y curvatura. ¡Qué cómodo! Otra vez. Ya veremos cuando llevemos un buen rato tocando, si nos cuesta trabajo llegar a hacer ejecuciones que requieran más esfuerzo y estiramiento de nuestros dedos.

Muchas veces la tendinitis que sufren muchos aficionados a la guitarra es consecuencia de factores como estos que he descrito, debido a esos esfuerzos excesivos y a esos estiramientos obligados por la incomodidad o no adaptación a un perfil adecuado.

Lo que resumidamente tenemos que tener en cuenta es que si en la parte alta del mástil nos cuesta trabajo tocar por incomodidad esto requiere un mástil más fino, y a la contra tenemos que tener en cuenta que un mástil fino en la parte de la pala nos va a obligar articular los dedos más de lo normal.

Al fin y al cabo, cuando nos acostumbramos a un perfil y tocamos horas y horas tranquila y cómodamente, con toda seguridad cuando cambiemos pueden venir los dolores y molestias. Si hemos dado con nuestro perfil…respetémoslo.

El radio

Aunque nos parezca mentira nuestro diapasón no es recto, sino curvo. Pues bien, esta curva que presenta el diapasón, que por supuesto puede tener diferentes medidas, es el llamado radio. Es decir, el radio nos indica lo plano o curvo que es nuestro diapasón.

¿Y como se mide esto? Vamos a simplificar bastante el tema:

Radio más pequeño = Diapasón más curvado

Radio más grande = Diapasón más plano

Esa curva de nuestro diapasón puede tener sus ventajas y sus inconvenientes a la hora de tocar. Un diapasón con más curvatura nos hará sentir más cómodos en acordes, pero esto nos dificulta más a la hora de puntear, y no digamos de hacer bendings.

Hay radios muy diversos, que suelen ir desde los 7,25 que Fender utilizaba sobre todo antiguamente, hasta los 10” o 12” que son los más estandarizados. Nos podemos encontrar modelos incluso con 16”, como por ejemplo Jackson.

Como siempre, nuestra comodidad será el rasero que medirá cuales deben de ser nuestras preferencias, pero quizás y como en todo, en el término medio esté la virtud para una utilización general y amplia de la guitarra.

Los trastes

Y por último, para definir el comportamiento de nuestra guitarra tras todos los conceptos que hemos visto, tenemos los trastes. Sí, esos “pequeños alambres” que delimitan las notas de nuestro diapasón son los trastes y ¡tienen más importancia de la que podamos pensar! ¿A que muchos creíais que esto no tenía tanta importancia y que eran todos iguales? Pues seguramente será el pensamiento normal de todos los que se inician en esto, pero nada más lejos de la realidad.

El tamaño y forma de los trastes es fundamental para determinar cómo se va a comportar nuestro mástil. ¿Altos, bajos, anchos, estrechos? De nuevo tenemos el dilema planteado.

Brevemente: por supuesto y como es obvio, esto afectará a la forma de tocar pues los trastes más altos nos ayudarán más a realizar mejor los bendings y además a que el sustain de nuestra guitarra sea mejor, es decir más largo. Pero ¿si tenemos unos trastes más altos las cuerdas también deben de ir algo más arriba? Cierto, y sabemos que las cuerdas más pegaditas al diapasón nos dan comodidad a la hora de tocar, más rapidez y fluidez a la hora de puntear… claro. Pero como en todo, para gustos los colores.

Fender siempre se ha caracterizado en sus modelos Vintage por llevar trastes pequeños, y Gibson el clásico Medium Jumbo. El inconveniente que pueden tener unos trastes pequeños a largo plazo, sobre todo de poca anchura, es la durabilidad. Pero como digo, a largo plazo y tras mucho uso de la guitarra, pero llegado el caso no preocuparos que también se cambian los trastes.

Lolo Suárez

Rosguitars